miércoles, 12 de febrero de 2014



La admiración es el detonante, según Platón y Aristóteles, que hace que el ser humano comience a filosofar. En un principio, las cuestiones que se plantea el hombre están relacionadas con su entorno más inmediato. Después, las preguntas son más complejas
 

10 comentarios:

  1. Y después se pregunta que por qué estoy en las nubes, solo filosofeo ;) jajajaja :)

    ResponderBorrar
  2. Magnífica aportación mi querida maestra , buena noche saludos!

    ResponderBorrar
  3. Muy cierto maestra... sin la admiración no se podría filosofar !

    ResponderBorrar
  4. hola maestra....disculpe la hora pero apenas me permitio restaurar mi cuenta.. :) creo que el preguntarse que pasa a nuestro alrededor y con nosotros mismos es lo mejor que podemos hacer por que si no tuvieramos ninguna interrogante nuestra vida seria aburrida...y al preguntarnos comenzamos a ver el mundo como en realidad es

    ResponderBorrar